Pasaron los días y Ana salió del Hospital. Yo le tenía una sorpresa preparada y quería dársela cuanto antes. El día que estábamos saliendo por la puerta, le pregunté a su padre si me dejaba llevarla a un sitio. Él aceptó y monté con mucho cuidado a Ana en la bici. Para que no supiera a donde íbamos, le puse una banda en los ojos.
Finalmente llegamos y le dije que se podía quitar la banda. La había traído al lago dónde pasamos el verano. Había puesto unas velas y había una manta debajo del árbol.
Nos sentamos a comer lo que había encima de la manta. Ella parecía encantada. Me acerqué y le dí un beso. Ella me lo respondió. Fue uno de los besos más bonitos que nos habíamos dado hasta entonces. El beso se prolongó más de lo esperado. Fui bajando lentamente por su cuello mientras mis manos acariciaban su figura y dibujaban cada curva de su perfecto cuerpo. Nos fuimos poniendo más cómodos y nos tumbamos en la manta. Ana empezó a levantarme la camiseta y yo imité su juego. Nos mirábamos a los ojos y luego nos perdíamos en el cuerpo del otro. Ana paró un momento:
- Ana: Cariño, espera... no sé... no sé si estoy preparada.
- Yo: Tú tranquila, si no estás lista, no seguimos.
- Ana: Es que mi primera vez... no sé. Es muy importante para mí. Yo te amo... pero no sé si hacerlo.
- Yo: Tranquila cariño, tómate tu tiempo.
Las palabras que dije tranquilizaron mucho a Ana. Ella retomó de nuevo el beso y se tumbó en la manta. Yo me puse encima de ella. Nos empezábamos a quedar cada vez más sin ropa hasta que finalmente pudimos ver nuestros cuerpos desnudos frente a frente.
Aunque no era mi primera vez, estaba tan nervioso o quizá más. Entonces comenzamos a unir nuestros cuerpos. Pude notar con el primer contacto que Ana tenía expresión de dolor. Yo continué mucho más despacio para no hacerla daño. Después comencé a tomar ritmo y parecía que Ana ya estaba mucho más calmada. Continuábamos besándonos mientras recorríamos todos los espacios de nuestra piel. El sudor se alió con nosotros dos y fue otro protagonista del acto. Finalmente ambos llegamos a un estado máximo de placer, en el que se oían nuestras respiraciones agitadas. Terminamos unidos en el acto más bonito que una pareja puede tener.
- Yo: Ha sido... ¡ha sido maravilloso!
- Ana: Me ha encantado compartir este momento contigo. ¡Gracias!
Habíamos compartido el momento más íntimo de nuestras vidas. Ana era la primera chica con la que no tenía solamente sexo, si no que estábamos complementados. Sentía que era mi otra mitad. Ahora sabía que estaba profundamente enamorado de ella.
[Fin del capítulo 8]
------------------------------------------------------------------------------
[English Version]
Finally we arrived and told him he could remove the band. He had brought the lake where we spend the summer. He had placed candles and had a blanket under the tree.
We sat down to eat what was on the blanket. She seemed delighted. I went over and gave her a kiss. She answered it. It was one of the most beautiful kisses that we had not until then. The kiss lasted longer than expected. I went slowly down her neck while my hands caressed her figure and drew every curve of her perfect body. We were getting more comfortable and we lay on the blanket. Ana began to raise my shirt and I imitated his game. We looked into his eyes and then we lost in the other's body. Ana stopped for a moment:
- Anne: Honey, wait ... I do not know ... I do not know if I'm ready.
- Me: You quiet, if you're not ready, do not follow.
- Ana: This is my first time ... I do not know. It is very important to me. I love you, ... but I'm not doing so.
- Me: Quiet honey, take your time.
The words that I calmed down a lot Ana She returned the kiss again and lay down on the blanket. I got over it. We were beginning to be increasingly without clothes until finally we could see our naked bodies facing each other.
Although it was not my first time, I was so nervous, or maybe more. Then we begin to unite our bodies. I noticed with the first contact Anne had pained expression. I continued more slowly to avoid hurting her. Then I began to take pace and it seemed that Anna was already much calmer. We continued kissing while touring all areas of our skin. Sweat is allied with both of us and it was another star of the act. Finally we both came to an ultimate state of pleasure, which heard our breathing is labored. We ended up together in the most beautiful act a couple can have.
- Me: It's been ... Has been wonderful!
- Anne: I enjoyed sharing this moment with you. Thanks!
We shared the most intimate moment of our lives. Anne was the first girl not only had sex if we were not supplemented. I felt it was my other half. Now I knew he was deeply in love with her.
[End of Chapter 8]
No hay comentarios:
Publicar un comentario