sábado, 21 de junio de 2014

Ponle un "sí" a la vida. Episodio 1 - "¿Quieres una patata?":

¡Al fin había llegado! Después de tanta espera, en voz alta podíamos decir que por fin había llegado. Cuando vi a Rudy en la parada de autobús esperándome con cara de enfado, supe que llegaba más tarde de lo que debía. Pero daba igual porque ¡el día había llegado!.

- Yo: Perdón, perdón, perdón, perdón.

- Rudy: ¡Siempre igual Vicky! Voy a empezar a salir con gente más puntual, ¡PESADA!

- Yo: Por ahí no vayas que sin mí no puedes vivir. Además, ¿con quién vas a ir a ver a Lula si no es conmigo?

Lula era la artista de moda. Yo estaba loca por su música, siempre me hacía sentir tan bien... A Rudy, en cambio, le interesaba otro tipo de música. Pero cuando se fue de intercambio a Irlanda, el muy pavo se olvidó sus cd's en España y me pidió que le enviara algo de mi música para no aburrirse. Y le violé con canciones de Lula. Tanto fue así, que volvió fan perdido.

- Rudy: Ahí viene nuestro autobús; ¿llevas tu entrada encima?

- Yo: Obviamente, la he guardado lo primerito nada más levantarme. Ha sido lo primero que he hecho. Lo primero por delante de cambiarme de bragas (Me mofaba).

- Rudy: ¡Burra, con un "sí" me hubiera bastado! (se rió también)

Tomamos el autobús número 332 en dirección sur. Teníamos que pasar por todos los pueblos de la Comunidad antes de llegar a Tuétar, el pueblo donde actuaba Lula aquella noche. En el camino, íbamos "repasando" las letras de las canciones: "XXL", "A la cara", "Plástico gris"... y digo "repasar" porque nos las sabíamos de memoria, pero cualquier excusa era buena para cantar una canción de Lula.

Al llegar, no nos costó demasiado encontrar el escenario. Sólo callejear un par de minutos y enseguida dimos con el recinto ferial. Eran las 10:00 de la mañana y allí no había nadie, pero ser buen fan y pillar un buen sitio es lo que tiene, que hay que sacrificarse.

Nos sentamos en las vallas y empezamos a jugar con los móviles. Notitas de voz a los amigos vacilando de estar allí, fotos por puro aburrimiento, reescucha de los temas de Lula... Y así durante doce largas, calurosas y pesadas horas hasta que llegó la hora de empiece del show. Unos leves y cada vez más fuertes latidos de corazón eran la Intro que llevaba a la primera canción de la noche, "Me duele". Le siguieron numerosos hits como "Te conozco", "Fuego" o "Pista 5". Y así hasta 26 canciones. Disfruté como nunca. Y Rudy también disfrutaba lo suyo. En algún momento me giré para verle y no podía parar de sonreír. Él vive los conciertos. Es tan filósofo para la música y la vive tanto... se notó que se lo pasó en grande.

- Lula (en el escenario): ¡Buenísimas noches Tuétar, hasta siempre!

¡Qué cortito se me había hecho!, ¡cómo desearía volver a las 10:00 de la mañana y tragarme toda la espera! Al fin y al cabo, mereció la pena. Sumergida en mis pensamientos, me habó Rudy:

- Rudy: Ven, vamos a ver si nos dejan pasar al backstage.

- Yo: ¡sí, sí, sí, sí, sí!

Pese a que el personal de seguridad se mostró negativo a dejarnos pasar a los fans, a Rudy y a mí; el mánager de Lula nos permitió el acceso.

- Carlos (mánager de Lula): Chicos, poneos esto que os voy a dar para identificaros (Y empezó a repartir pases VIP que todos nos colgamos al cuello).

Hablé a Rudy en voz baja para que sólo se enterara él:

- Yo: A nosotros no nos hace falta ponernos el pase. Lula nos ama, es un hecho que todos saben. Pero me lo pongo por puro formalismo y que no me echen del backstage (puse cara de chula y me mofé).

En esto, Carlos habló:

- Carlos: Esperad aquí que ahora salen. No os mováis.

Y a cuentagotas fueron primero apareciendo los músicos de Lula. Carlitos, el guitarra; Yaguito, el bajista... Rudy estaba encantado preguntado a los músicos sobre sus modelos de instrumento. Pero de Lula no teníamos rastro aún.

Y entonces se abrió una de las puertas de una caseta (que imagino que sería el camerino) y apareció Lula con unos vaqueros azules, una camiseta blanca y una chaqueta roja. Y tacones, ¡siempre en tacones! Estaba fabulosa. Me quedé paralizada, no sabía cómo reaccionar. Para mientras yo estaba sumergida en mis pensamientos, las demás fanáticas rodearon a la artista y empezaron a bombardearla a preguntas: ¿cuándo va a haber otro concierto?, ¿incluirás más canciones?, ¿es cierto que estás saliendo con un chico de la tele?... Lula respondió a sus simpatizantes de manera correcta y educada, pero siempre con distancia. No quería provocar escándalos entre sus alocadas fans. Rudy siempre decía que era "demasiado fría y borde". Entonces sentí unos chasquidos de dedos frente a mí y espabilé.

- Lula: ¡Hola!, ¿te encuentras bien? (dijo con una gran sonrisa y un acentillo andaluz de lo más salado).

- Rudy: ¿Vicky?, discúlpala, es que es muy admiradora de tu trabajo.

Tenía a Lula enfrente y no le podía responder. Sentía que algo no iba bien.

- Lula: ¿Hola?, ¿te encuentras bien?

Lo que pasó después no lo sé con certeza porque me desmayé de la tensión. Cuando desperté estaba con Rudy en una habitación.

- Rudy: ¿Vicky?

- Yo (empezando a volver en mí): Tío, ¿qué ha pasado?, ¿dónde estamos?

- Rudy (con cierta sorna): Te has desmayado cuando Lula te hablaba. Ya hay que ser lerda (se reía).

- Yo: ¿pero dónde estamos?

- Rudy: Es que no sé si decírtelo por si vuelves a caer redonda.

Una expresión facial mía, sin palabras, bastaba para que Rudy me respondiera.

- Rudy: Estamos...

- Lula (entrando en la habitación): ¡Vaya, ya estás mejor!, ¡qué susto nos has dado a todos!

- Yo (al fin pude hablarle): ¡Lula!

- Lula: Te has desmayado en el backstage. ¡Si es que no podéis venir tantas horas antes sólo para verme! (dijo entre risas). ¿Tienes hambre?, ¿quieres una patata? (me acercó un plato ofreciéndome).

- Yo (todavía sin creer demasiado en aquella extraña situación): ¿Estamos en un hospital?

- Lula: ¡Qué va! Este es mi camerino. Te hemos traído aquí para sentarte y dejarte reposar... Claro, que si llegas a tardar 20 minutos más en despertar, te encargamos un ataúd (se reía a carcajadas).

Pasamos un rato más allí sentados mientras me recuperaba. Lula nos preguntaba qué nos había parecido su show. Sólo teníamos palabras de alabanza, por supuesto. Rudy se preocupó:

- Rudy: Vicky, ¡¿cómo vamos a volver?! Hemos perdido el último autobús.

No respondí. Mientras pensaba una respuesta, Lula comenzó a hablar.

- Lula: Yo os acerco en mi coche. Es lo menos que puedo hacer ya que rechazáis mis patatas (siguió en sus risas). Si tu amiga se siente mejor, podemos irnos cuando queráis.

En coche con Lula... he debido golpearme en la cabeza. No daba crédito.

Cuando llegamos al coche, Rudy me ofreció ir delante para no marearme. Pero tras su intención, me cedía realmente el asiento delantero para ir al lado de Lula. 

En el camino, Rudy preguntaba el porqué de que Lula no fuera en la Mini-TourBus con el resto de su banda y trajera su coche. Lula respondió que le daba mayor libertad ir en su vehículo privado; podía poner su música, ir cantando... Todo ello lo contaba entre risas. Si algo nos impactó, tanto a Rudy como a mí, fue que Lula se mostrase tan simpática con nosotros. Siempre la veíamos tan seca... Pero nada más lejos de la realidad. Fue muy divertida.

Rudy fue el primero en bajar. 

- Rudy: ¡Gracias Lula! Te has ganado un fan de por vida (bromeó).

- Lula (siguió su broma): Si no te veo en el resto de mis conciertos, iré a torturarte por embustero.

Lula y yo en el coche. Dulce utopía convertida en realidad. No sabía ni a qué lugar mirar. Ella me iba hablando pero iba sumergida en mis pensamientos. Tanto, que no me di cuenta de que ya estábamos en mi portal.

- Lula: La pregunta que te voy a hacer es bastante tonta, pero como nunca se sabe... ¿tienes teléfono móvil?

- Yo: Sí (sin saber a dónde quería llegar).

- Lula: Apunta mi teléfono personal. Me da pena que hayas estado tan cortadilla y no hayas hablado más conmigo. Además, tú pruebas mis patatas fritas del camerino sí o sí (sonrió).

Le devolví la sonrisa y anoté su número. Bajé del coche y la miré.

- Lula: ¡Llámame cuando quieras!, ¡hasta la próxima Vicky!

Y se marchó.

viernes, 25 de abril de 2014

Crítica del disco "Primera Fila" de La Oreja de Van Gogh:

Después de un par de años de parón y falta de inspiración, he decidido retomar el blog con esta crítica de una de mis bandas preferidas, La Oreja de Van Gogh. Pese a que mis preferencias musicales siempre han destacado a lo largo de mis críticas, y hoy no será la excepción, me temo que La Oreja hoy se distancia del sobresaliente que en otros trabajos obtuvo.

"Primera Fila" es un álbum "en directo" grabado en México, en 2013 con colaboraciones de artistas como Samo, Natalia Lafourcade, Abel Pintos o Leonel García. Aquí te desglosamos canción por canción lo que contiene:

01. "María": Primer corte del álbum. Una... baladita del tipo "Paloma blanca" o "Un minuto más". Nos recuerda al último disco de estudio de la banda, "Cometas por el cielo", quizá por ese ukelele que tiene de base. Primer punto a favor de la canción: instrumentos frescos y nuevos. A pesar de ya tener a "Paloma blanca" como canción que lleva este instrumento, no nos disgusta que siga empleándose, pues adquiere un sonido muy "Oreja" para ciertas pistas y los lleva, tanto a Pablo Benegas como al resto de la banda, un poco lejos de su zona de confort. Aún así, la canción nos deja esa sensación de quedarnos a medias, pues esperamos hacia el final, o segunda estrofa, una unión más fluida y rápida del resto de instrumentos; pero no es así. Existe un puente de San Martín (teclados), que no destaca en absoluto y que es innecesario a nuestro parecer. Vocalmente tenemos a Natalia Lafourcade, que es quien toca el ukelele, y a Leire. A pesar de odiar las colaboraciones (donde ya nos explayaremos más abajo) la unión de dos voces que suenen tan sosegadas y casen tan bien nos hace olvidar el que sea un dúo. Por supuesto, preferíamos la versión de Leire únicamente como vocal, pero no es una colaboración que desagrade. En cuanto a la letra... ¿qué puedo decir?: fechas, flores, madrugadas, inviernos... lo de siempre, vaya. Para una pista tan calmada como esta, esa fórmula puede valer, pero el resto de canciones que ya comentaremos más abajo, no traen nada mucho más novedoso. El trasfondo de la historia parece ser una muerte, una ruptura... interpretable como uno quiera, pues si hay una cosa que amamos de La Oreja, es la de dejarnos la interpretación libre con sus metáforas para amoldar la canción a gusto personal.

Nota de la canción: 7

02. "Rosas": Vuelta a los clásicos, solo que tocados de otra manera. En este caso, la peculiar "Rosas" nos trae un ritmo más acelerado que el de la versión original, donde en el primer estribillo hay múltiples redobles de los toms de la batería de Garde. La voz de Leire termina este primer estribillo en un nuevo puente vocal, que se une hasta la segunda estrofa, donde destaca limpiamente. La canción aquí pasa a otro nivel; se vuelve más rápida, con un ritmo que nos recuerda a pistas como "París" o "Cuídate". A pesar de que nos gusta la nueva forma de "Rosas" en velocidad, la canción pierde su romanticismo por completo, con unas guitarras inexistentes, o que pasan muy desapercibido; con un puente final ("Y es que empiezo a pensar...") totalmente desconcertante, donde pierde la fuerza ganada anteriormente y que se une a un parón instrumental para escuchar unas palmas de un público que está como las guitarras: desaparecido. Otra vez, en el estribillo final se recobra la energía perdida, que por segunda vez, vuelve a perderse para dar fin a la canción, terminándola el público con un segundo estribillo final. Bastante mal. Un tema que podía haber renacido de una manera brillante por la bajada de tono de la canción, por el distinto ritmo y por el nuevo puente, pero que no se ha sabido aprovechar... Tal vez, en la próxima "Rosas 3.0"...

Nota de la canción: 6

03. "Muñeca de trapo": ¿Cómo no incluir esta? Parece ser la versión híbrida del tema de toda la vida con la versión de "Nuestra casa a la izquierda del tiempo". Un principio muy de orquesta, con los violines, pero que comienza como siempre. Sí es cierto que hay unos coros de una muchacha que son nuevos, nada destacables, y unos teclados puntuales que recuerdan a los míticos presentes en casi todas las canciones de nuestro predilecto "Dile al sol". Del resto de la pista lo único novedoso son los violines, puestos a mansalva, que dan dramatismo exagerado a la canción y un final... detestable. En el lugar donde Leire se destaca(ba) de manera impresionante, que hacía erizar la piel a todos los asistentes de un concierto, han hecho un nuevo parón. De la misma manera que en "Rosas", pero tan descafeinado y en el momento de máximo apogeo, que hace que te quedes con la boca abierta... pero de desconcierto. De lo más desechable que pueda haber en todo el álbum, y hay para un rato. El resto del final, muy similar a lo de siempre, más largo y con los citados teclados, que aunque no encajan a la perfección con el tema, son un guiño muy agradecido.

Nota de la canción: 5

04. "Mi vida sin ti": Vuelta a las colaboraciones pero... ¡novedad absoluta!. Un tema que pasó bien desapercibido en "Guapa" por llevar el lugar número 12 en aquel perfecto y lejano álbum, que fue el último que tuvo al frente a Amaia Montero. Al igual que en "Rosas", el ritmo es mucho más acelerado y pop-rockero, por eso de que hay una continua guitarra marcando la canción. Este es el ejemplo perfecto de como una canción, que ya era brillante de por sí, ha surgido como el Ave Fénix de sus cenizas, y nos brinda la ocasión de disfrutarla nuevamente en una versión que también es sobresaliente. Para nostálgicos como yo, que pensaron en su día que nunca más iban a escuchar las canciones del "Guapa" en vivo, llega "Mi vida sin ti" en colaboración con Samo. Únicamente me puedo quejar de esto. Una colaboración absolutamente innecesaria, que no despunta en ninguna parte y que el tema no pide. Gran cagada de Samo en la letra, que auxiliado por Leire, salva el tema. ¿No ves como la canción no era la indicada para cantar en dueto? Un final que porta unos teclados excelentes y una guitarra al más puro estilo Benegas, que defiende este tema con su Les Paul como nadie.

Nota de la canción: 9 (Y un 9 por la colaboración, sino, un 10).

05. "Perdida": Lo mismo que alabamos la anterior canción, con esta... no. Y es larga lista de motivos por los que tenemos que decir que no. Totalmente alejada de aquellos comienzos electrónicos que la vieron nacer en "Guapa". Si bien nos encanta que las canciones se presenten de otro formato completamente distinto y que cambien para no acabar siendo odiadas como "París" o "Puedes contar conmigo" (ya aborrecibles), "Perdida" es un intento fallido de renovación. En esta versión, se nos presenta de un formato muy rockero, o por lo menos con ese fin. Otra vez volvemos a escuchar los toms de Garde, que se van a ir viendo en varias canciones de este disco. A pesar de ser un fiel defensor y fan de Leire, y de creer que todas las canciones del grupo son del grupo y no la división "Las de Leire" y "Las de Amaia" como pueden hacer otros fans, aquí he tenido que hacer una excepción. No es que Leire no pueda cantar esta canción, sino que, o bien por esta versión, o bien porque no lo pide el tema, no casan como deberían. Con un final muy extraño, en que Leire intenta lucirse demasiado, cosa que no necesita, porque ella brilla de por sí, nos porta a aquellas canciones de Laura Pausini en vivo, en el que junto a sus coristas ofrece el micrófono al público para que canten con ella. Y es que "El chute" es una canción que, a opinión de este escritor, debería haber sido eliminada por completo.

Nota de la canción: 3

06. "El último vals": No entiendo por qué se hace nueva versión de este tema que es "relativamente reciente". Y digo "relativamente" en la vida del grupo, porque la canción tiene sus 6 añitos ya. En cualquier caso, "El último vals" es una de esas canciones bandera que nos hace volver locos cuando son tocadas en directo. En esta nueva versión, se nos presenta una canción con unas estrofas bien sosas, con los mismos y repetitivos toms de la batería del resto de canciones. Se agradece, en serio; como batería que soy, no puede haber persona que más agradezca que se destaque este instrumento, para muchos olvidado. Pero nos cansa escuchar todas las canciones con el mismo ritmo monótono. En cuanto a la tonalidad, se ha bajado al igual que en "Rosas", que a pesar de no ser un despunte histórico, no deja de gustar que se juegue con las tonalidades de las canciones. Y más si son de las míticas. El problema que trae "El último vals", es que es una canción bastante limitada. Por eso es difícil hacer una nueva versión de este tema, que a pesar de ser completamente desechable, hay que felicitar a los chicos de La Oreja por currárselo. Una anotación que venimos observando en las canciones es que todas tienen ese toque de orquesta que las hace demasiado melosas. No gusta, no atrae. No le pega a La Oreja. Pero como punto a favor de esta canción es el final: "Yo nunca olvidaré el último... vaaaaals". Ese parón SÍ es todo un acierto. Las subidas de Leire al final a lo Whitney Houston en "I will always love you"... bueno vale, pero no son de película.

Nota de la canción: 6

07. "Jueves": No me enrollaré mucho con esta. 100% prescindible, aburrida, melosa y cargante. Bien para bajar la euforia entre canción rápida y canción rápida, pero que no aporta ya. En mi opinión debió quedarse en el tour "A las cinco en el Astoria" para presentar a Leire con sus buenas cualidades vocales, pero ya... ¿qué sentido tiene tocarla? Una canción que entusiasma a todo el público, pero que ya tuvo su momento de lucidez y gloriosidad. Quizá por eso se sigue tocando. En el álbum "Primera Fila" se toca igual que siempre.

Nota de la canción: 3

08. "Deseos de cosas imposibles": A esta canción le pasa algo parecido a "Jueves". Todos los que somos fans acérrimos de esta banda recordamos aquella segunda versión que se presentó en el tour del 2009 tan acústica, tan sentimental... pero que en el tour "Cometas por el cielo" empezaban a estropear con un cajón flamenco y el bajo, y volviendo a los orígenes de la canción con la frase final "en silencio pensaré tan solo en ti", que en el "tour Astoria" se cambió por "en silencio pensaré... que reír será un lujo que olvide cuando te haya olvidado". Bueno pues aquí, se presenta la canción de nuevo en una aborrecible colaboración con Abel Pintos, que más que colaboración hace la tarea de coros, ignorando la segunda estrofa, de la que se encarga él. Algo con lo que quiero cargar dúramente y desde un punto de vista muy personal es que me parece UN CRIMEN (escrito en mayúsculas, negrita y subrayado) que se cambie la letra de una canción. Abel Pintos versiona a su parecer la frase "prometo llamarle amor mío a la primera que no me haga daño", algo que cambia la fluidez de la letra con la música. Una letra es una letra y el cambio de "al primero" a "a la primera" parece una solemne tontería, pero no lo es. Desahogado, continuo con "Deseos de cosas imposibles", en la que el ritmo se pone algo más alegre. Ya no es tan acústica como antes y a mí parecer, eso ha hecho que dejara de transmitir. Una canción que ya puede ser eliminada de las setlists en directo, como "Jueves". Una pena, porque la canción había logrado ser de 10 reduciéndola tan solo a un piano y una guitarra acústica.

Nota de la canción: 3

09. "Una y otra vez": La segunda inédita. Una canción que, a modo de anécdota, comienza su estribillo con la frase "Por eso cada noche..." y que recuerda a "Rosas" en ese sentido. La letra de esta canción es más elaborada, incluso me atrevería a decir que gran parte es escrita por Pablo Benegas. La canción tira más bien a ser una medio-balada, una canción pop-melancólica del estilo de "Irreversible" en "Guapa", pero que nada tiene que ver con ésta. Sorprendentemente es una canción bastante pegadiza y agradable al oído, de esas que tienes la sensación de haber escuchado antes, pero con una personalidad muy marcada. El piano de San Martín es de agradecer a lo largo de todo el tema. También hay una característica parte de lo que pudiera recordar a un laúd, al más puro estilo de Juan Aguirre de Amaral. Curioso. La letra es a libre interpretación de cada uno. Parece ser desamor, pero la auténtica realidad es que no nos hemos parado a analizarla con detenimiento. Pero los juegos de palabras son bastante inteligentes.

Nota de la canción: 9.

10. "París": Nueva versión, bastante sorprendente también. En principio, comienza con el estribillo directo, cantado prácticamente por Leire a capela con unos teclados muy estilo "iglesia-corales". Luego el tema empieza de forma normal, con una muy marcada voz de la corista que colaboró en este concierto con la banda y de la que desconocemos el nombre. Batería y guitarras se alían a la perfección, como siempre, en este tema que tantas giras nos ha acompañado; y el theremín, que es el instrumento que suena al final de la canción, brilla de manera especial, recordando a como fue tocada en la gira "Cometas por el cielo". La canción también ha sido cambiada de tonalidad, algo que la favorece al 100%. Lo único malo, el, de nuevo, parón que se hace en el puente final, que también sobraba. A pesar de esto, La Oreja de Van Gogh ha sabido aprovechar la canción y nos ofrece una casi-perfecta nueva versión de "París".

Nota de la canción: 8.

11. "El primer día del resto de mi vida (y la gran pasión de La Oreja de Van Gogh por los títulos kilométricos)": Primer single de este álbum y canción inédita. Lamentablemente tenemos que cargar de nuevo con este tema. Pero no demasiado. Es una canción de melodía muy pegadiza, que a pesar de que no nos llegó nada más ser escuchada por primera vez, reconocemos abiertamente que no podemos dejar de cantar los coros tan pegadizos que aparecen en la pista. Lo que es, es, y La Oreja siempre fue fábrica nº1 de melodías pegadizas en este país... ¿Y por qué no decirlo? del mundo también. Aquí nos encontramos un poco de todo: bajo muy potente, batería que invita al público a dar palmas, acordes de guitarra alegre y ¡por fin! nos olvidamos por un rato del piano machacón que hemos oído a lo largo de las 10 canciones anteriores. Letra pobre, como lo que vienen mostrando desde finales de "A las cinco en el Astoria". La Oreja continúa en su línea de hacer canciones con las palabras "mar", "baile", "vida", "respirar", "luna", "llorar"... parece que no hay más cosas de las que hablar. Y principalmente es de ahí nuestro descontento con esta canción. Pero el aprobado lo tiene.

Nota de la canción: 7.

12. "La playa": Vuelta a los aborrecibles clásicos de ayer y el eterno hoy. Esta vez en la última colaboración del disco con Leonel García. La canción, al igual que "Muñeca de trapo", es la mezcla del tema que todos conocemos con "Nuestra casa a la izquierda del tiempo". Más de lo mismo: orquestas que sobran, cantantes que se exceden luciéndose (Leonel, hacia el final del tema) y parte de instrumentos que no se distinguen. Con un final que reúne la versión de "La playa" que se tocó en la gira "Astoria" y la nueva versión de "El último vals" (lo que te comentamos antes de Whitney Houston). No hay mucho más que decir.

Nota de la canción: 4.

13. "La niña que llora en tus fiestas": Un guitarrero comienzo que recuerda a "No sé qué hacer con mi vida" de Amaral, pero que luego se hace bastante simple hacia el estribillo, que pierde toda la fuerza que tuvo la pasada gira. Aún así, Haritz Garde hace un trabajo brutal en su instrumento. Sentimos cada golpe que da en su (y nuestra también) adorada batería Mapex. Dentro de lo que cabe, la canción es la más intacta de todas las que hay en el CD. 

Nota de la canción: 7.

14. "Cuando dices adiós": Acierto directo de los donostiarras. Un híbrido entre "Apareces tú", "Vuelve" y "Lo mejor está por llegar" de El Sueño de Morfeo forma la nueva y última canción de las inéditas del CD "Primera Fila". Buenísima de instrumentos, de letra... no tan pobre como lo que venimos viendo, pero poco currada. Y es que sorprende escuchar a una Oreja tan guitarrera como la que está presente en este tema. Aún así, vemos que es un single en potencia y nos encanta. Destacan los coros.

Nota de la canción: 9

15. "Cometas por el cielo": Algo más apagada que la versión que todos conocemos, pero donde se escucha nítidez instrumental, cosa que en el disco al que pertenecía no nos dejaba ver. Segundo parón acertado en la frase "Y que pequeños nos verán...". Luego el tema coge fuerza en el final, donde el público se motiva a corear con una entusiasmada Leire que ofrece el micro a los asistentes en directo. Aunque este tema nos gusta muy cañero para cerrar el final del concierto como se merece, no es tan desagradable escucharlo algo más apagado. Aquí termina el CD.

Nota de la canción: 5

Nota media del disco "Primera fila": 5,6.

Crítica general: Es la versión 2.0 de "Nuestra casa a la izquierda del tiempo", con mucha parafernalia, instrumentos y parones que sobran tanto como las colaboraciones. Donde las letras de las nuevas canciones no cuentan nada nuevo y las canciones viejas están poco o nada trabajadas para renovarlas. Donde hay una buena intención de incluir canciones como "Mi vida sin ti" o "Perdida", con aciertos o desaciertos, pero que, prácticamente trae lo mismo de siempre: "Rosas", "Jueves", "París"... canciones de las que todos nos sentimos un poco cansados de escuchar. Nos hubiera gustado un disco en directo, además directo puro, donde escuchar canciones como "Pesadilla", "El Libro", "Mariposa", "Qué puedo pedir", "Los amantes del Círculo Polar"... canciones cojonudas que no han cuajado por algún motivo y que deseamos con todo nuestro corazón volver a escuchar algún día. En definitiva, un disco innecesario, que agradecemos a La Oreja de Van Gogh, pero que no nos ha gustado, prácticamente en absoluto.

martes, 5 de marzo de 2013

Primos - "Tengo un tractor amarillo" (1x03):

Verano de 2006... o quizá del 2007. Me decanto por la última fecha. Allí estábamos: Rodrigo, Ricardo, Javi y yo, en una calurosa e interminable tarde de vacaciones en un pueblo perdido alejado de todo. Nuestros adormitados cuerpos tomaban la forma del sofá cuando nos decidimos por ir a jugar al fútbol a la calle (en realidad ellos juegan y yo miro, ya comenté algo sobre que no soy demasiado parecido a ellos).

Total, que sacaron un balón a la calle y nos tiramos allí. Una forma bastante estúpida de pasar el tiempo. Pero como no había nada mejor que hacer...

A lo lejos, en una pequeña explanada que hay en el pueblo donde veraneábamos, había un tractor aparcado. Algo estarían haciendo los del ayuntamiento para que aquel tractor se encontrase en mitad de la explanada detenido. Obras o ¡qué sé yo!. El caso es que el vehículo no pasó desapercibido para los destructores de mis parientes.

Siendo sincero, soy un chico que nunca se ha metido en líos. Al menos no en líos demasiado gordos. Y como veía venir a esta gente, no quise saber nada acerca de lo que estaban tramando. Pero finalmente piqué y fui con ellos a ver qué se disponían a hacer con el tractor.

No tardamos ni dos minutos en llegar. Estaba, como quien dice, enfrente de la casa. Por allí habían algunos "premios" más para divertirse por la tarde: restos de escombros, varas, baldosas... A todos se les puso una cara como si de la lotería se tratase. Yo no sabía qué se proponían y preferí no hacerlo porque les conocía. Entonces fui hacia un lado de la explanada a sentarme cuando oí un cristal reventándose detrás de mí. Antes de girarme, supe de sobra lo que había pasado, pero preferí acercarme para cerciorarme.

Y efectivamente, estaban "al ataque" de aquel pobre tractor. No tuvieron piedad con él. Rompieron todas y cada una de las ventanillas, los faros, los retrovisores... Ni una bomba lo hubiera dejado peor. 

Y yo allí, viendo el espectáculo, presentía que aquello no podía acabar bien.

En ese momento salió de una casa vecina un enfadado señor que nos gritaba. Mis primos nada más oírle soltaron los palos y empezaron a correr como alma que lleva el diablo. Yo no iba a ser menos. No quería que encima de no haber participado en la masacre, me llevara una bronca innecesaria. Así que fui tras ellos.

Nos escondimos por unos minutos en el túnel de un río y pasado un tiempo, salimos. Volvimos a casa. Jamás se volvió a saber nada más del tractor. A los pocos días lo retiraron y mis primos desfogaron una pasión que tenían desde hace mucho tiempo: "destrozar a gran escala".

martes, 11 de diciembre de 2012

Crítica sobre una tarta de tres chocolates:

Queridos trenciteros, ¿os gusta la cocina? Hay personas a las que nos agrada el placer de cocinar, y más si es un plato inédito y en compañía de algunos familiares.

Sin ir más lejos, ayer por la tarde, mi madre y yo decidimos hacer una tarta para endulzarnos un poco estas tardes frías de invierno y poder disfrutarla en compañía de la familia. Sin embargo, ninguno de nosotros imaginábamos que, aquella tarta que prometía ser deliciosa, terminaría en una amarga discusión seguido de un malestar general por parte de los creadores de la obra culinaria. Un destrozo que terminó por la encimera de nuestra cocina dejándonos sin postre debido a unas malas instrucciones. No fue mi madre la que esparció mal el chocolate, ni fui yo quien se excedió en las mezclas. La culpa de nuestro percance tiene nombres y apellidos: Isabel Llano, famosa videoblogger de la red con múltiples vídeos sobre cocina y otros menesteres, más conocida por todos como "Isasaweis".

Tal cual he citado, mi madre y yo decidimos seguir los consejos de esta mujer, que prometía en su vídeo, un suculento pastel de 3 chocolates, muy sencillo que podría hacer cualquiera. 

Isasaweis nos ofrecía una amplia variedad de productos a utilizar en la obra que, con mucho esfuerzo y dinero, compramos. Como nos parecía muy profesional su modo de describir las hazañas que después nosotros haríamos en nuestra cocina, seleccionamos su receta y nos pusimos manos a la obra.

Primero, hay que hacer una masa triturando galletas y mezclarla con mantequilla derretida hasta hacer una "pelota" que después hay que extender por un molde sin dejar huecos. Gracias a estos "precisos" consejos nos hemos quedado sin el molde, pues la galleta formó una pasta que, al enfriarse, dejó más duro que el cemento. 

Acto seguido, hay que calentar los 3 chocolates (por separado) añadiendo 250 ml de leche, 250 ml de nata y 50 gr. de azúcar. Añadir un sobre de "cuajada en polvo" y remover hasta que se haga una salsa que después hay que añadir unas encima de otras, sobre la citada galleta. Lo que nuestra "experta" cocinera no nos paró de repetir es que BAJO NINGÚN CONCEPTO dejemos que las salsas de chocolate empezaran a hervir. Nosotros seguimos la receta al pié de la letra y no dejamos hervir el chocolate en ningún momento. Apilamos las salsas unas encima de otras y refrigeramos nuestra tarta para tomarla al día siguiente.

Y al abrirla, después del forcejeo que la capa de galletas provocó, la tarta que debió de quedar sólida e íntegra, se convirtiera en una especie de revuelto de natillas, de un dulzor extremo, que dejaría en coma a cualquier diabético con solo olerla. Lo que después leímos por otras redes, páginas u otros vídeos es que las salsas de chocolate SE DEBEN DEJAR HERVIR, pues la cuajada en polvo no hace los efectos oportunos y entonces la tarta se te esparce por toda la cocina como puedes ver en las fotos siguientes.





En la primera foto podéis apreciar el momento en el que quitamos el molde y la tarta inició su expansión hacia la encimera y el microondas. En la segunda, se aprecian los restos de dicha tarta introducidos en un tupper.

¡Gracias "Isasaweis"! Gracias por hacernos gastar el dinero, por provocar discusiones entre miembros de la familia y por hacernos limpiar el estropicio que hicimos por seguir sus maravillosos consejos.

Con nuestros más molestos agradecimientos.
El Niño de las Trencitas

domingo, 9 de septiembre de 2012

Crítica del concierto de Dover en Parla [8 de Septiembre de 2012]:

Cristina y Amparo Llanos, Samuel Titos y Jesús Antúnez deleitaron con su música a cientos de personas ayer en Parla (Madrid), en un concierto al que pudimos asistir, y del que no perdemos detalle.

Para empezar, el escenario situado en el recinto ferial, queda perdido de la mano de Dios. Un único autobús, y algo más allá, una parada de tranvía, son los únicos medios de transporte para llegar.

Durante las pruebas de sonido, que empezaron sobre las 19:00 horas fueron tocadas "What goes around comes around" y "Soldier" con bajo y batería unicamente. Después apareció Amparo y fueron ensayadas "A bullet to the heart", "Junette", "Better day" (que sonó como nunca) y "What goes around comes around" de nuevo. Al rato apareció Cristina y ya todos juntos tocaron "Serenade" y "Better day" (sin la voz de Cristina). Un halo de misterio entre los fans que habíamos allí por si a la noche estaría incluida en el set.





Las pruebas terminaron a las 20:00 horas y ya ocupamos nuestros puestos en primera fila para prepararnos ante un concierto que, posiblemente, sería mucho más especial que el resto. Hablamos con ellos un rato y después se prepararon para la noche.

Setlist oficial del concierto en Parla [8/9/2012]:
00 - Intro
01 - A bullet to the heart
02 - Soldier
03 - Keep on moving
04 - Junette
05 - Denial
06 - Any love
07 - Better day
08 - Serenade
09 - What goes around comes around
10 - Salvation
11 - Cherry Lee 07
12 - Do ya
13 - Dannayá
14 - King George
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15 - Loli Jackson (Versión acústica)
16 - Devil came to me
17 - Let me out

El concierto comenzó a las 22:30 horas (a pesar que en todas partes decía que a las 22:00) con su Intro africana unida a "A bullet to the heart", que en esta gira, con respecto a la gira "I ka kené", tiene los coros grabados como en el disco. Un comienzo potente para una noche potente.

Amparo Llanos saludó a través de su micrófono a todo el público de Parla, con muy buena respuesta por parte de éstos hacia Dover. Su hermana Cristina, con infusión en mano, contó 4 segundos para abrir "Soldier", que junto a "Keep on moving" sirvió para ir caldeando la noche.

Pero después llegó el momento tierno con "Junette", que sin la ayuda de Gaumet esta gira, sonó increíble. Perfecto el francés de las hermanas, una canción preciosa hecha especialmente "para ser tocada en verano, aunque estuviera hecha en invierno" decía Amparo.

"Hace muchísimo calor... ¿No tenéis calor vosotros?" preguntaba Cristina al público, que estalló en diversos mensajes de admiración hacia ella... y hacia su hermana también. "Esta canción se llama Julian" afirmaba Cristina dando paso a "Denial", tema de 'Follow the city lights', que es mi preferido de todos. Así que la viví a muerte. Al igual que "A bullet to the heart", se vuelven a introducir los coros grabados que en la pasada gira no estaban.

"Any love" fue la encargada de continuar con el set. La gente incluso acompañaba con palmas, manifestando el agrado de que Dover estuviera ahí.

Todos los espectadores que estuvimos allí fuimos de los públicos más privilegiados de toda la carrera musical de Dover, ya que después de 7 años estrenaron en vivo y en directo "Better day", que la gente enloquecía al escuchar. Muy, muy buenos los solos de Amparo, que sonaron muy frescos. Pienso que es bueno que no se toquen canciones por un tiempo, para después al tocarlas suenen más dinámicas. Y eso fue justamente lo que pasó con "Better day"; sonó mejor que nunca. Destacamos el momento de Cristina, al dejar de cantar una frase para colocarse el pié de micrófono que no lo tenía bien puesto. Divertidísimo.

Y si en la gira pasada el público se volvía loco con "Serenade 07", no iba a ser ni muchísimo menos con su versión original "Serenade". Todo el mundo cantando y saltando; así debe ser un concierto, con un público animado.

"Y os hemos tocado una canción que tiene... 15 años ya. Pero en Dover no somos nostálgicos y vamos a tocaros un tema que tiene... como un mes y medio y se títula "What goes around comes around", que en castellano significa algo así como "Donde las dan, las toman"" comentó la guitarrista. El público volvío a enloquecer y lo dio todo con este tema, que sonó radiante.

Después llegó el turno de "Salvation", dedicada por Cristina a su foniatra Lidia, que a punto de perder su voz, ella le ayudó. "Fue en cierto modo como una salvación" dijo ella.

"Cherry Lee 07", "Do ya", "Dannayá" y "King George" cerraron en teoría una noche muy divertida, con un público entusiasmado. Pero los famosos "otra, otra, otra..." hicieron que Cristina y Amparo terminaran lo que habían empezado, y solas salieron para tocar "Loli Jackson" en acústico. El público aplaudió como nunca lo había oído antes.

En una caja donde se guarda el bombo de la batería de Jesús apreció Samu dentro, acompañado por un redoble de Jesús. Todos nos moríamos de risa y fue genial.

"Esta canción se llama... "Devil came to me"" y Jesús, con su batería multicolor aporreó los tambores para iniciarla. Una Cristina rabiosa en escena que se cruzaba de brazos, escupía y cantaba como si no hubiera un mañana, disfrutaba de su tema, al igual que todos nosotros lo hicimos también.

"¿Te lo has pasado bien Amparo?, ¿Y tú Samu?, ¿Y tú Jesús?... ahora sí que sí nos marchamos, muchísimas gracias y hasta la próxima" despedía Cristina con "Let me out", en la que despegó el micrófono de su pié para cantar, bailar y ofrecérnoslo. 

Una noche 10, con un grupo 10, un público 10 y un set 10. Porque Dover son los mejores :)


El Niño de las Trencitas :)

domingo, 26 de agosto de 2012

Crítica del concierto de La Oreja de Van Gogh en Alcalá de Henares [25/8/2012]:

Me gustaría empezar la crítica con esta pregunta: ¿Cómo una banda, con más de 10 años de duración, es capaz de mantener semejante séquito de fans? La respuesta es clara y única: Ellos son La Oreja de Van Gogh.

Ayer el grupo donostiarra pasó con su "Tour Cometas por el Cielo" por Alcalá de Henares (Madrid). Tengo que decir que fue uno de los conciertos más impresionantes de toda mi vida (Y eso que estuve en 4 del "Tour A las Cinco en el Astoria"). Perfecta calidad de sonido, perfecto set, y perfecto todo.

Setlist oficial:
00 - Intro
01 - Día cero
02 - Esta vez no digas nada
03 - Cuídate
04 - Vestido azul
05 - 20 de enero
06 - Las noches que no mueren
07 - Europa VII
08 - Rosas
09 - El tiempo a solas
10 - París
11 - Mi calle es Nueva York
12 - Inmortal
13 - La playa
14 - Muñeca de trapo
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15 - Paloma blanca
16 - Deseos de cosas imposibles '12
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17 - Promesas de primavera
18 - Dulce locura
19 - La niña que llora en tus fiestas
20 - Puedes contar conmigo
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21 - Jueves
22 - El último vals
23 - Cometas por el cielo

Para mi gusto es un buen set. Quizá eché de menos "Geografía" y "Dos copos de nieve", pero dentro de lo que cabe es un set muy completo, con mezcla de canciones rápidas con medios tiempos y su pequeña parte acústica.

El concierto empezó a las 23:30 horas en Huerta del Obispo con su correspondiente Intro que acaba en "Día cero". Potencia, mucha potencia. De esta canción, las guitarras de Pablo se salen. Mucha más fuerza que en el disco. Una canción que todos corearon a voces.

Al acabar "Día cero", el señor Garde le dio al bombo para ir introduciendo "Esta vez no digas nada" al tiempo que Leire saludaba al público. Otra canción espectacular, menos conocida, pero sorprendentemente, muy bien acogida por todo el público que se esforzó en aprender la letra en el primer estribillo para luego poder cantarla en el segundo. 

Al terminar la canción, sin una señal para comenzar la canción, empezó de repente "Cuídate", demostrando que la complicidad en el escenario es única, ni un solo fallo. El público se volvió loco en esta canción, ya que es de las más conocidas de todo el set. El final, muy seco; un simple golpe de batería. No me acabaré de acostumbrar a que no venga detrás "Desde el puerto", pero ya no estamos en "A las Cinco en el Astoria" y eso se nota.

San Martín inició con su teclado las peculiares notas de "Vestido azul", que al golpe de los platos de Haritz y los acordes de Pablo y Álvaro, hicieron desatar a todos los espectadores. Mucha curiosidad por ver a Leire interpretándola y, como siempre, impresionante. De hecho, la voz de Leire para esta canción es espectacular, ya que le da el dramatismo que este tema se merece (ya que habla del suicidio).

Otro gran tema reconocidísimo fue "20 de enero", muy bien interpretada. Fue sucedida por "Las noches que no mueren", en la que Leire nos dijo que esperaba que esta fuera una de esas noches inolvidables para todos. Y lo fue. Ya lo creo que lo fue. A esta canción, como a las del resto de "Cometas por el cielo", no les hacen justicia los vídeos del YouTube, ya que no tiene nada que ver el directo con la grabación; por muy buena cámara con que se haya grabado. También sorprendente la reacción de las masas, coreando a voces la canción a pesar de no haber llegado a ser sencillo del álbum.

Y despertaron el momento espacial con "Europa VII", que tiene más frescura que en la gira anterior. En mi opinión, se echa mucho de menos el theremín final, que siempre me ponía los pelos de punta, pero no es un mal final el de esta gira. Los acordes son prácticamente iguales. Pero el theremín le daba ese puntito espacial que la canción pide.

Quizá el momento más tierno de la noche llegó con la más conocida balada "Rosas", que tengo que decir que Leire controla muy bien la respiración de esta canción. En la parte izquierda del escenario, unos fans le tiraron un montón de rosas que provocaron el rostro de sorpresa de Leire y del resto de componentes. Su carita de felicidad fue tan especial que hizo el momento único. Luego ella empezó a jugar con las rosas, poniéndole una a Xabi en la boca y dejando el resto en el gran piano para las canciones en acústico.

La menos conocida de la noche, "El tiempo a solas", pero otra que sorprende en directo; pues la energía que tiene no es comparable a la versión del disco o de los vídeos en directo de YouTube. Gran trabajo de Haritz que golpeó la batería bestialmente. 

Otra de las más reconocidas, nos trasladó a la capital francesa por el título de la canción: "París", que bueno, igual de buena que siempre, solo que esta vez va unida a "Mi calle es Nueva York" por un puente de guitarra con el famoso theremín que Xabi toca maravillosamente, y con Pablo Benegas a los teclados. Sí, has leído bien, a los teclados.

"Inmortal" y "La playa": fuerza extrema. No puedo decir más. Simplemente momentos de locura para todo el público. Sucedidas ambas por "Muñeca de trapo", que en esta gira ya no utilizan el E Bow para el comienzo y la tocan acercándose más al sonido de aquel disco 'Guapa'. Amamos el "momento pandereta" de Leire, que es de mis favoritos.

Y al fin, el momento más acústico de la noche. "La más sentida de 'Cometas por el cielo' cuando alguien muy chiquitín empieza a formar parte de tu vida... aunque no todas las historias acaban como quisiéramos que lo hicieran" comunicaba Leire en su micrófono al tiempo que Pablo tocaba el ukelele dando paso a "Paloma blanca". Todos los chicos sentados, Haritz en su cajón, Álvaro en la guitarra, Xabi al piano acústico... una belleza. De las más bonitas de toda la noche. 

Un cambio de instrumentos, pero no de posiciones, anunciaban "Deseos de cosas imposibles '12" en la que Leire nos contaba que "A veces hay canciones que necesitan ser tocadas de otra forma, y que de esos momentos surge la magia, cuando consiguen sonar de otra manera siendo la misma canción". Creo que fue de las más cantadas por parte de las más de 20.000 personas que estuvimos allí. Al terminar Leire dijo "Mis chicos" y Álvaro, Haritz, Xabi y Pablo, como caballeros que son, se inclinaron con mucha clase y se levantaron de sus asientos. Parecían de orquesta si hubieran estado vestidos con su traje. Pero fue un momento muy divertido.

"Esta es una historia de esperanza, que nunca hubiéramos pensado que se acabaría el terrorismo en este bendito país, pero algunas historias se hacen realidad". Intro hablado por Leire para "Promesas de primavera" en la que Xabi le da unos teclados muy muy espectaculares.

"Dulce locura" fue el siguiente tema elegido en el set en el que la gente, al principio fríos por no saber de qué canción se trataba, se volvió loca hacia el estribillo. Terminando con una Leire que moviendo el micrófono de lado a lado se iniciaban los teclados familiares de "La niña que llora en tus fiestas" apodada cariñosamente por los fans que habíamos por allí como "La llorona", debido al kilométrico título de la canción. Fuerza rockera con Pablo, Leire y Álvaro al frente del escenario, dándolo todo cada uno con su instrumento. 

"Puedes contar conmigo" fue el tema que cerró el concierto antes de los bises. Después de varios "otra, otra" salieron el señor San Martín y la señorita Martínez al escenario solos para interpretar la balada más lenta, "Jueves". Perfecta la voz de Leire, suave y dulce como es ella. El público se volvió loco a aplausos con esta canción.

La primera canción de La Oreja de Van Gogh con Leire, fue el penúltimo tema para despedirse: "El último vals". Y finalmente nos regalaron sus "Cometas por el cielo" para acabar uno de los conciertos más impresionantes al que he asistido en mi vida.

Quiero destacar el trabajo de Haritz Garde a la batería. Para mí fue el mejor de toda la noche. Todos espectaculares, simpáticos y divertidos.

Más de 20.000 personas estuvieron anoche con La Oreja de Van Gogh, disfrutando de la música de una de las bandas (si no la que más) más importantes de la historia musical española.

Esta crítica se la quiero dedicar a "Los Goonies España" que fueron súper simpáticos con todos los que estuvimos allí y del que yo ya soy seguidor en Twitter: @GooniesMAD o @GooniesES. Son excelentes chicos ;)





domingo, 15 de julio de 2012

Dover - Homenaje a una vida:

Desde "Anacrusa", que es la primera canción de su primer álbum, hasta "What goes around comes around", su último tema. No hay nada que no me guste de ellos. Son mi banda preferida desde siempre, de la que me considero fan de verdad y a la que nunca dejaré de seguir. Ellos son Dover.


He de reconocer que no soy fan desde los comienzos, pero no por ello soy menos. Recuerdo que estaba en la piscina en un caluroso verano de 2007. Algo me hizo salir del agua, pues la radio estaba puesta y empezó a sonar una canción, que por entonces estaba de estreno como segundo single, llamada "Do Ya". Me senté lo más próximo a un altavoz posible y disfruté del tema.

Y cuajó. Al volver a casa la canción me había gustado tanto que la busqué por la red; y esa misma noche ya me sabía hasta la letra. Uno nunca va a saber cuando escucha una canción de un grupo, si luego le va a gustar el resto de canciones suyas o si se hará fan. Y la verdad es que yo no sabía todo lo que me iba a pasar con mis queridísimos Dover.

En los vídeos de enlace, descubrí que otra canción que escuchaba mucho por las radios: "Let me out", su primer sencillo de 'Follow the city lights', se apuntó otro tanto en mis canciones favoritas.

Y así, una canción me llevó a otra, y a otra, hasta que acabé comprendiendo que 'Follow the city lights' se había convertido en el primer álbum que me sabía de memoria, y que verdaderamente me gustaba desde la primera a la última canción.

Estrenando el disco sobre los escenarios, una de las fechas les llevó hasta el pueblo vecino al que estaba veraneando, Cubas de la Sagra, el día Domingo 9 de Septiembre de 2007. Nunca olvidaré la fecha porque a partir de ahí me consideré un verdadero fan de Dover. Fue el primer concierto al que iba en toda mi vida y lo disfruté a tope. Me encantó, salí enamorado... uno de los momentos más estelares de mi existencia... ¡y en primera fila!


La gira terminó pero yo seguí buscando cosas suyas por Internet de trabajos anteriores. Y vi que canciones como "Devil came to me", "Far" o "The hitter" eran unas obras maestras. Yo no me dí cuenta sobre el cambio de estilo, a mí eso me daba igual; lo que me importaba eran las canciones y su música, que eran todas perfectas.

Y entonces llegó "Soldier" y su gira del año 2008, a la que asistí a 3 conciertos que fueron todos perfectos: Coslada, Moratalaz (En el que conocí en persona a Cristina, Amparo y Samuel) y Tres Cantos.


Mi fanatismo dio un paso adelante y como mi familia lo sabía, me regalaron toda la discografía oficial del grupo. La tengo como un tesoro junto a un enorme póster de la gira del 2007 de mi primer concierto, que la que tuve que armar para quitarlo de la parada de autobús.

Mientras preparaban su último disco 'I ka kené', yo me aprendía todas las coreografías de Cristina Llanos que bailó durante la gira 'Follow the city lights'. ¡Me las aprendí muy bien!. Podía bailar desde "Tonight" hasta "Let me out" en el orden del set. Fue un trabajo duro, pero muy interesante y divertido.

Y al fin salió 'I ka kené' del horno de la creatividad de Dover y yo fui aún más feliz. Se marcaron un pedazo de disco étnico que a la gente no le gustó, porque no se esfuerzan en escuchar música diferente.

Dover ha demostrado tener personalidad. Estoy seguro de que ellos creen firmemente en sí mismos al igual que los fans creemos en ellos. Da igual lo que la gente diga: hacen lo que quieren, porque quieren y les apetece; y pienso que eso es lo más importante en el fondo ¿no? ser uno mismo (Parafraseando a Cristina Llanos en un concierto de la gira 2008 mientras preparaba terreno para "King George 07").

En mi opinión, 'Follow the city lights' e 'I ka kené' son los mejores triunfos de su carrera. Para mí no pueden haber álbumes mejores, ni la Madonna, ni quien se ponga por delante. 

Seremos pocos fans, sí. Pero los apoyamos hasta donde haga falta. Somos una pequeña familia muy unida por su música. Dover son muy atentos con sus fans y se agradece. Prefiero que seamos pocos, así tenemos mejor relación con ellos.


Esta es mi manera de daros las gracias por todo el tiempo que nos dedicáis. Me lo habéis leído mil veces pero no tengo suficientes palabras de agradecimiento. Habéis cambiado mi vida y la de mucha gente. Provocáis sonrisas, emociones y sentimientos muy fuertes. Vuestro corazón es de oro. ¡No puedo esperar para Septiembre y que lleguen vuestros conciertos a Madrid! Sois los más grandes.


Porque vosotros sois Dover :)